Durante los últimos meses, la Junta de Vigilancia del Río Ñuble ha desarrollado un amplio despliegue de información dirigido a la comunidad de regantes, participando junto a Michell Consultores y profesionales de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) en las asambleas convocadas por distintos canales.
El propósito de estas instancias ha sido dar a conocer el estado actual del proyecto Embalse Nueva La Punilla, sus principales avances y los próximos pasos, además de explicar las condiciones de reembolso propuestas por la Dirección de Obras Hidráulicas y aprobadas por el Consejo de Ministros de la Comisión Nacional de Riego (CNR).
Como complemento, durante agosto la Junta de Vigilancia y Michell Consultores recibieron en las oficinas de la organización a directorios y representantes de los canales, generando nuevos espacios para abordar los antecedentes del proyecto y responder directamente sus consultas.
En estas jornadas se explicó la etapa en que actualmente se encuentra el proyecto, los hitos alcanzados y las acciones previstas para los próximos meses. Asimismo, los asistentes pudieron plantear sus dudas e inquietudes y conversar con profesionales de la Consultora Michell que desarrollan el trabajo territorial asociado a una de las licitaciones del proyecto.
En total, la Junta de Vigilancia participó en las asambleas de los canales Las Dumas, San Pedro, Municipal, Changaral, Monte Blanco Burgos, El Peñón, Juan Francisco Rivas, Arrau, Ranchillo, Santa Sara, Dadinco, Pomuyeto Ossa, Muticura, Chacayal, Santa Marta, Lilahue y Reloca.
A estas actividades se sumaron reuniones realizadas en las dependencias de la Junta de Vigilancia con los representantes de los canales Rinconada de Cato, Romeral, Capilla Cox, Quinquehua, San Luis, Santa Rosa Sur, Santa Rita, Monte Blanco Jouj ohann, Pomuyeto Alto y Bajo, Lurín, Capilla Navarro, Monte Blanco Méndez y San Agustín Changaral.
Valoración de los regantes
Para Víctor Orellana, representante del Canal Lurín, uno de los aspectos más relevantes fue conocer los avances concretos que registra el proyecto y las perspectivas que genera para la seguridad de riego.
“Vamos a tener seguridad para poder regar, y eso es lo que me tiene contento, porque ya vamos viendo frutos. Como regantes, vamos a tener la seguridad de poder terminar nuestro riego y nuestras cosechas, porque generalmente las estamos perdiendo. Entonces, en febrero, que es cuando falta el agua, vamos a tener agua captada en El Punilla, y nos van a entregar esa agua para poder regar”.
Por su parte, Carlos Maldonado, del Canal Capilla Cox, valoró positivamente la posibilidad de acceder a antecedentes actualizados y conocer aspectos del proyecto que no manejaba previamente. “Había datos que no manejaba y espero que esto resulte, porque el agua nos sirve a todos, sobre todo a los que estamos en la agricultura, que está con problemas”.
El representante destacó además la importancia de mantener este tipo de espacios, señalando que “hay que hacer reuniones e informar a la gente”, especialmente frente a los nuevos antecedentes y avances que se han producido durante el desarrollo del proyecto.
Desde la Junta de Vigilancia del Río Ñuble se valoró la participación y disposición de los directorios y representantes de los canales, destacando que el diálogo directo con las organizaciones permite fortalecer el conocimiento sobre el proyecto y preparar adecuadamente a los regantes para las etapas que vienen.
Asimismo, se solicitó a los asistentes compartir con sus respectivas bases la información entregada, de manera que los regantes conozcan oportunamente los avances, próximos pasos y requerimientos asociados al Embalse Nueva La Punilla. Esto permitirá que las organizaciones puedan avanzar, cuando corresponda, con la debida preparación y con sus antecedentes institucionales correctamente constituidos y legalizados.
La Junta de Vigilancia del Río Ñuble continuará generando espacios de información y diálogo con las organizaciones de usuarios de agua, reafirmando su compromiso con una comunicación permanente, transparente y oportuna respecto de uno de los proyectos de infraestructura hídrica más relevantes para la seguridad de riego de la cuenca del Río Ñuble.



